Menú Cerrar

Veinte años mirando lo que todavía no existe

Una historia de renders, distancias y el oficio de hacer visible lo invisible.

Una primavera 2004, con un equipamiento mínimo y una oficina que bien podría haber sido un garage, empecé a hacer imágenes de carácter profesional de edificios que no existían. No había manual, no había comunidad local de referencia, no había demasiados ejemplos de hacia dónde iba todo esto. Había planos, un monitor, un software que tardaba horas en renderizar una sola imagen, y la convicción de que mostrar la arquitectura antes de construirla era un servicio que alguien iba a necesitar a futuro.

Ese alguien apareció. Primero por recomendación, la forma más antigua y más confiable de conseguir trabajo. Después por contacto directo. Y después, sorprendentemente para la época, por Internet.

En 2004, pocos estudios en Argentina tenían sitio web. Tener uno con el mismo nombre de dominio que uso hoy fue, sin saberlo, una de las mejores decisiones que tomé.

bit64.com.ar lleva activo más de veinte años. Algunos clientes de aquellos primeros años — proyectos pequeños que nunca publiqué — siguen siendo clientes hoy. Esa continuidad dice algo sobre el oficio: la confianza se construye proyecto a proyecto, y cuando se construye bien, dura.

Una búsqueda en Google desde el Caribe

A mediados de la década del 2005, alguien en Saint Maarten buscó en Google un estudio de visualización arquitectónica. El resultado lo llevó a bit64.com.ar. Así empezó la relación con ML Architecture, un estudio del Caribe con el que trabajé durante años en una serie de proyectos residenciales y de hospitalidad en la isla.

Villa Mirpuri, Villa Sayan, La Grivelière, Marina Guadeloupe, Saba Villes, los casinos de Jamaica. Proyectos con nombres que suenan a otra latitud, resueltos desde Buenos Aires, entregados digitalmente, renderizados con la misma dedicación que cualquier edificio a pocas cuadras de la oficina.

La relación se sostuvo con un solo punto de contacto: el dueño del estudio. Sin reuniones presenciales, sin visitas al sitio, con la distancia como única variable de logística. Lo que importaba era la imagen final — y que esa imagen capturara algo verdadero sobre el lugar: la luz del Caribe, la vegetación, el agua, la arquitectura que dialoga con el entorno en lugar de imponerse sobre él.

La distancia nunca fue un obstáculo. El Caribe se visualiza igual desde Buenos Aires que desde Miamio España, si sabés qué estás mirando.

Ese trabajo en Saint Maarten derivó en recomendaciones en la región. Así funciona el archviz cuando se hace bien: un cliente satisfecho abre puertas que ninguna campaña publicitaria puede abrir.

La plaza de Albox

Hay un proyecto que cuento pocas veces y que debería contar más seguido.

Durante seis años mantuve contacto regular con una vendedora en el sur de España — Cuevas de Almanzora, Albox, Almería, Garrucha, Palomares. Una zona que no aparece en los rankings de ciudades de diseño, pero donde había proyectos reales que necesitaban ser visualizados. El vínculo era puramente digital, en una época en que eso todavía era poco común.

En un momento llegó un pedido. El equipo de campaña del candidato del PSOE para la alcaldía de Albox quería mostrar cómo sería la ciudad en el futuro. No había planos detallados, no había proyecto ejecutivo. Había una idea, una intención, unos bocetos y la confianza de que desde acá podíamos darle forma visual a algo que todavía no existía ni en papel.

Trabajamos sobre la propuesta integral — la traza urbana, los edificios principales, el mobiliario urbano, el contexto real de la ciudad como fondo. El ida y vuelta fue escrito, conceptual, a la distancia. La animación final duró aproximadamente ocho minutos.

Nos contaron que cuando proyectaron la animación en la plaza central de Albox, ante unas dos mil personas, el público estalló en aplausos.
EL CANDIDATO GANO LAS ELECCIONES

El momento en que todo cambió

Vi nacer este oficio en formato digital. Antes de los renders fotorrealistas existían las maquetas electrónicas en lenguaje DOS — imágenes que hoy parecen videojuegos primitivos pero que en su momento eran el estado del arte. Vi cada salto tecnológico: la llegada de los primeros motores de render serios, la transición al fotorrealismo, la aparición de V-Ray, Corona, Mental Ray, Arnold.

Pero si tengo que señalar el momento exacto en que el oficio cambió de forma irreversible, no señalo un software ni un hardware. Señalo una imagen.

Antes de esa pieza hacíamos renders. Después, empezamos a hacer imágenes.

El problema, en Argentina, fue el hardware. Los motores de render más potentes y los workflows más sofisticados requerían inversiones en workstations que el tipo de cambio hacía difíciles de justificar. Esa brecha fue real y tuvo consecuencias en la capacidad de muchos estudios locales de competir con la velocidad de actualización de estudios europeos o norteamericanos.

Hoy esa ecuación está cambiando de nuevo, y más rápido que nunca.

La IA y el próximo cambio

La inteligencia artificial va a transformar el workflow del archviz de forma ta n profunda como lo hizo la aparición del render fotorrealista. Eso ya no es una predicción, es algo que está pasando ahora mismo.

Pero hay una lectura muy simplista que circula en los estudios de arquitectura, y vale la pena desarmarla: la idea de que un visualizador puede ser reemplazado por la IA de forma directa y total.

En determinadas etapas del proceso —exploración de partido, primeras volumetrías, bocetos conceptuales— la IA ya es una herramienta útil y va a serlo cada vez más. Eso es real. Pero existe una diferencia enorme entre generar una imagen que se parezca a arquitectura y producir un render que impacte: que cuente la idea del proyecto, que transmita las sensaciones de sus espacios, que muestre cómo una intervención dialoga con el entorno urbano existente.

Darle un croquis a una IA y esperar que produzca magia está muy lejos de ser posible.
También hace falta estudiar para ser mago.

Los modelos generativos actuales no entienden arquitectura — entienden imágenes de arquitectura, que es muy distinto. La proporción, la escala humana, la relación entre estructura y cerramiento, la tensión entre llenos y vacíos, la lógica constructiva detrás de una fachada: todo eso requiere criterio que se construye con años de trabajo y observación. Ningún prompt lo reemplaza todavía, y probablemente no lo reemplace en la forma en que muchos esperan.

Lo que sí va a pasar — y para eso hay que prepararse — es que la IA va a elevar la productividad de quienes la sepan usar. El visualizador que incorpore estas herramientas a su workflow va a poder hacer más, en menos tiempo, con mayor control creativo. El que no lo haga va a quedar desplazado no por la IA sino por otros visualizadores que sí la dominan.

El desafío concreto en Argentina es el costo de los servicios en la nube, que en dólares representa una inversión significativa para estudios que facturan en pesos. La alternativa —entrenar modelos y correrlos localmente en workstations propias— requiere hardware de GPU que tampoco es barato. Pero es una inversión en aprendizaje, y el aprendizaje siempre fue la única ventaja competitiva que nadie te puede quitar.

Y la ventaja de llevar veinte años en esto es que los cambios tecnológicos dejan de dar miedo. Ya vi varios precesos de cambio que predecían ‘matar la profesión’ y la profesión sobrevivió, más rica, más exigente y necesaria después de cada uno.

Lo que permanece

Veinte años después de aquella primera oficina mínima, sigo haciendo imágenes de edificios que no existen. La tecnología cambió, los clientes cambiaron, los formatos cambiaron. Pero la pregunta central del trabajo es la misma que en 2004:

¿Cómo hacemos para que alguien vea algo que todavía no existe, y lo sienta como real?

Esa pregunta no la responde ningún software. La responde la experiencia acumulada en cada proyecto, en cada cliente, en cada imagen que salió bien y en cada una que no salió tan bien pero de la que algo se aprendió.

Journal de Bit64 es el espacio donde voy a seguir pensando esa pregunta en voz alta. Bienvenidos.

¿Tenés un proyecto que necesita ser visualizado? Escribinos y contanos de qué se trata.

Posted in Notas